jueves, 25 de julio de 2013

¿Por qué tarde tanto en decirte "te quiero"?

¿Por qué tarde tanto en decirte “te quiero”?
Tantas veces me lo pregunto…cuando te veo,
cuando escucho tu voz…
Sería por miedo,
miedo a esa respuesta que podría haber desgarrado este débil corazón,
de sentimientos sinceros…
Sería por temor,
por temor a vivir un sueño…
Pero ya es tarde, ya da igual,
pues tus ojos ya tienen dueño,
otros labios sacian tu sed de besos,
otras manos te acarician y tus oídos,
alegres, escuchan sus “te quiero”…

¿Y qué me queda a mi?
Seguir a tu lado.
Arrancarte una sonrisa si puedo,
darte todo lo que en mi mano este,
 ser tu amigo, confidente,
confesor y compañero
en los malos y buenos momentos…
por no haberte dicho nunca que “te quiero”.

Mis ojos tal vez digan lo que siento,
o quizás sean mis gestos,
o puede que quede solo para mis sueños…

o, ¿quién sabe?...tal vez me atreva a decirte, algún día, que “te quiero”. 

martes, 12 de febrero de 2013

Ese dia


Todo en esta vida acaba. Las gotas rebosan el vaso, pues todos tienen su límite. Toda cuerda se rompe si estiras de ella demasiado. Todo día llega. Solo hay que saber esperar a que llegue, algo que no siempre es fácil, pues cuando se apagan las luces de tu día muchas veces piensas en porque tarda tanto en llegar. Pero llegará. Espero que el día que eso ocurra, cada uno sepa reconocer su responsabilidad en cada gota que puso en ese vaso sin pensar que se podría llenar, en cada tirón que dio de manera desenfadada a esa cuerda creyendo que todo era un juego. Espero que el día que no esté ninguno de ellos me añore, aunque soy consciente de que nunca valoramos lo que tenemos en su justa medida hasta que lo perdemos.

Cada palabra hiriente, cada silencio cuando se necesitaba una palabra amable, cada falta en los días importantes, cada mal gesto, cada llamada no contestada, cada deslealtad, cada infidelidad…cada una de estas cosas son tirones, gotas, cosas que harán que, ese día, parta buscando la palabra amable, esa mano sobre el hombro y esa mirada que sin palabras dice “Todo saldrá bien”, esa presencia necesaria, ese gesto de amor, la llamada que me sorprenda y me haga feliz, la lealtad, la fidelidad… Y se que ese día llegara.