Cuando leas estas palabras ya no estaré aquí. Habré desaparecido, pues
soy ese sueño que dudaste que podías hacer realidad. Esa idea que desechaste
por ser una locura. La oportunidad perdida que dejaste escapar.
Y te preguntarás qué podría haber sido si tus miedos no te hubiesen
paralizado.