miércoles, 18 de mayo de 2011

Carta a una amiga

Esa lagrima que cae, en mi pecho se clava,
pues tu dolor es para mi como una daga
que, directa al corazón va lanzada.
Prefiero tu silencio a tu desesperanza,
una sonrisa tuya a cualquier palabra,
tu amistad a mi alma.
Amiga mía, ¿porque tu dolor callas?.
Otros han navegado en esos mares de tinieblas
bregando contra viento y marea,
buscando su isla desierta
donde poder enterrar sus penas.
Pero esos mares ocultan mil peligros,
y para navegar por ellos
hacen falta valientes marinos
a los que puedas llamar amigos.
No me considero marino,
pero si valiente y, también, tu amigo.
He recorrido esos mares, me he sumergido en sus aguas,
he sentido su fuerza cuando las olas sobre ti se abalanzan,
y se lo que es luchar, lo que es llorar sin lagrimas,
intentar reír para todo olvidar.
Por eso mi mano te tiendo,
ofreciéndote mi barco,
mi cuaderno de bitácora
y mi secreto,
porque eres mi amiga
y tu pena volver a ver no quiero.

No hay comentarios:

Publicar un comentario